Tras la
Historia de la belleza, he aquí la Historia
de la fealdad.
Tras la
Historia de la belleza, he aquí la Historia
de la fealdad. En apariencia, belleza y fealdad son conceptos que se
implican mutuamente, y por lo general se considera que la fealdad es la
antítesis de la belleza, hasta el punto de que bastaría definir la primera
para saber qué es la segunda. No obstante, las distintas manifestaciones de la
fealdad a través de los siglos son más ricas e imprevisibles de lo que
comúnmentese cree. Tanto los fragmentos antológicos como las extraordinarias
ilustraciones de este libro nos llevan, pues, a recorrer un itinerario
sorprendente hecho de pesadillas, terrores y amores de casi tres mil años,
donde los sentimientos de repulsa y de conmovedoracompasión se dan la mano, y
el rechazo de la deformidad va acompañado de éxtasis decadentes ante las más
seductoras violaciones de todos los cánones clásicos. Entre demonios, locos,
enemigos terribles y presencias perturbadoras, entre abismos repulsivos y
deformidades que rozan lo sublime, navegando entre freaks y fantasmas, se
descubre una vena iconográfica extraordinariamente amplia y a menudo
insospechada. Así que,tras haber contemplado a lo largo de estas páginas la
fealdad natural, la fealdad espiritual, la asimetría, la falta de armonía y la
deformidad, en un sucederse de lo mezquino, débil, vil, banal, casual,
arbitrario, tosco, repugnante, desmañado, horrendo, insulso, vomitivo,
criminal, espectral, hechicero, satánico, repelente, asqueroso, desagradable,
grotesco, abominable, odioso, indecente, inmundo, sucio, obsceno, espantoso,
abyecto, monstruoso, horripilante, vicioso, terrible, terrorífico, tremendo,
repelente, repulsivo, desagradable, nauseabundo, fétido, innoble, desgraciado,
lamentable e indecente, el primer editor extranjero que vio esta obra exclamó:
«¡Qué hermosa es la fealdad!»
Ver biografía del autor:
Eco, Umberto