El Marqués de Sade: Filosofía en el tocador

Sade es uno de los escritores que ha tocado los temas más impúdicos con una ejecución ejemplar en la escritura añadiendo elementos teatrales, y superponiéndolos con ideas filosóficas que tienden generalmente a la parte ética y política de ella. Incluso, el término de sadismo provino de él y sus escritos. Uno de los escritores más importantes al referirse a la literatura erótica que no te trata de estimular de esa manera con sus escritos sino que te lleva más allá a ponderar acerca de las intenciones viles de los seres humanos y cómo ellos se corrompen por los vicios y aun así salen beneficiados sobre las personas que son virtuosas y correctas.

Una de sus obras más reconocidas, sin lugar a dudas, es filosofía en el tocador. En esta habla acerca de una mujer llamada Eugenia que es introducida al mundo del libertinaje, en el cual, debido a influencias externas, la corrompe a un paso acelerado y comete una serie de impiedades que no solo se reservan a encuentros sexuales como tal (aunque sí hace de todo tipo) pero a prácticas más siniestras.

El proceso de impurificación de Eugenia, una dama inocente y correcta, fue causado principalmente por Dolmancé. Un ateo libertino que resulta ser una persona muy siniestra y malvada que solo está enfocada en sus propios deseos, al igual que la impúdica  madame Saint-Ange que fue la persona que invitó a Eugenia a ser “instruida”, evidentemente no le dio los detalles de inmediato sino en el momento que llegó a la residencia.

Luego de que Eugenia fue iniciada en su sexualidad incluyendo actos de sodomía y participación en orgías. Después de una exposición dilatada con Dolmancé, Saint Ange, Agustín, y “El caballero”, Eugenia terminó siendo una persona totalmente maligna que no solo terminó sumiéndose hasta lo profundo en actividades lascivas sino que también en aquellas que infligen daño a otro ser humano y lo hizo sin mostrar signos de humanidad. El retrato de Eugenia fue totalmente manchado y sin oportunidad de que se revierta, Eugenia dejó su camino de la virtud para siempre.

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